miércoles, noviembre 22, 2006

636 gramos


Dicen que el alma pesa 21 gramos..
Estos días he podido comprobar mediante un giro postal que mi corazón pesa 636 gramos...


....Tu ropa en mi armario, la hoguera del tiempo,
te dejo ante notario el año que dejó de soplar el viento.

No tengo más que ofrecerte
que esta lista de bagatelas,
las tres carabelas de Colón y esta canción.

No tengo más que ofrecerte, ahora que no volveré a verte,
te dejo sólo eso y mi corazón.

Una duda desnuda, una aguja de la bruja que me envenenó,
el tic-tac del reloj, la vida en Marte.

Un recuerdo sincero, un beso de esos que nunca se olvidan,
un montón de despedidas y los cuentos que no pude contarte.
Una palabra, una nota, todos los ´te quiero´ que pude robarte
y una derrota.


No tengo más que ofrecerte ahora...

Todos los días de Septiembre,
las cosas que no entiendes,
los acordes de un viejo rock n`roll.

El secreto de las ciudades,
dos mil mentiras y dos verdades.
Eso y lo que encuetres en el cajón.

No tengo más que ofrecerte ahora...



Pablo Moro