miércoles, octubre 18, 2006

40 Grados


Cuarenta grados es todo lo que necesito.

No, no son los cuarenta grados de aquel alcohol que ingerimos aquel sábado , mientras nuestras cabezas daban vueltas en aquel ático y desparramos en la alfombra junto aquella mezcla de nuestro amor impregnada en ella antes.

No, no es la fiebre que me invade día y noche, que el médico me diagnosticó como una importante subida de sustancias químicas ,que hace que mi cuerpo entre en ebullición, dando paso a las oxiticinas y a las dopaminas, esas que me hacen permanecer noches y noches enteras conversando, y me quita horas de sueño , de descanso y razón. Y el muy tonto me dijo que estaba enamorada.

No, no son los cuarenta grados de mi habitación cuando se estropea el aire acondicionado , y sueño contigo , inundando mis sabanas con el sudor de mis pensamientos en mi almohada.

Lo que necesito, son tus cuarenta grados susurrándome al oído, mientras bailamos en las cuatro esquinas de mi cama.


Lo que necesito, son tus cuarenta grados mientras te leo El Principito entre tus piernas y me miras y no dices nada y lo dices todo.


Lo que necesito , es a ti...

Ayer vino el pasado a mi en forma de conversación telefonica y ahora comprendo porqué amé a Marcos.


Qué regalos nos da la vida cuando de pronto aparece el número de teléfono en la pantallita del móvil y poder compartir todo nuestro mundo interior de aquellas personas que algún día dejaron de existir en nuestro pequeño universo y saber que aún estan ahí en el silencio.

Sabeis, siempre he pensado que todos teniamos que tener una pequeña lucecita roja en mitad del pecho que cuando el ayer se acuerdará del hoy se encendiera como una luz intermitente con la persona que en ese momento tiene un vago recuerdo de nosotros.

Sería bonito verdad, supongo que es mucho más bonito recordarlo tú como algo que no quieres que desaparezca, que siempre este ahi, eso es lo realmente bello que deseamos que aunque ya no esta el sujeto de nuestro pensamiento en algún momento de nuestro pasado estuvo alli.


Todos los derechos reservados a Marcos, aquél que calma esta" vorágine".