Un vago recuerdo

Una historia.Un dia 24 de Enero. Un corto.Una llamada, mil llamadas .Un tren . Un encuentro. Risas, comodidad, un conato de atracción, más risas. Un plato de pasta, tu boca, mi boca.Un ciego. Mis ojos, tus brazos. Un beso en la castellana, un corazón debajo nuestra, mas besos.Una noche.La noche. Un camison transparente dejando ver mi cuerpo. Mi ansias. Tus nervios. Mi boca sedienta.Tu cuerpo temblando.Nuestros cuerpos en comunión.La noche envolviéndonos.Un hasta pronto. Un mensaje, o cien.Cien pensamientos, o uno.Pero sobre todo Tú. Una cita.Otro tren. un metro. "Lugares inhospitos para amar". Tus besos impares. Mis curvas, unos nervios, un conato de atracción, o dos. Un paseo. Música de fondo, pero ni con esas me desencataba.Una cena. Un piso desordenado. Unas curvas, unos nervios, un conato de atracción, o dos. Un cine. Un baño, Tú y yo. un rellano. Estrellas, silencios y besos en el cuello. La dulzura de los besos que no se dan. El sabor de tu aliento. Tu boca temblando frente a la mía, mis manos descubriendo tu porosidad, tu porosidad descubriendo el deseo. Una risa, un reproche, otra risa. Una botella de lambrusco. De primero pescado, de segundo tendrás que ser tú. Un brindis. "A partir de ahora nunca estarás solo". Burbujas empujándote a la cama. Una felación, millones de descargas eléctricas, un beso, o mil. "Qué bonita eres". Una caricia, un cuerpo desnudo, o dos, un gemido, tu humedad, tus ojos, sobre todo tus ojos, y tus manos en mi pecho, y mis besos en el tuyo, y tú miembro en mis entrañas, y mi placer en ti. Y el momento después, tan vulnerable. "¿Cariño?", "¿Qué?", "Nada, sólo te quiero". Mi mano en tu costado, y el silencio, y las miradas, y repetir hasta saciarnos, o no. Pero sobre todo tú, o yo.Un sueño. Valencia. Una cama. Tu mirada irrepetible. Amor en estado puro. Un chicle. Nuestro chicle.Mi boca y tu impulso.Un adiós. Te he querer. Una oportunidad.Una playa. Un abrazo en un balcón.Las olas quietas, viéndonos ir y venir, creando nuestra propia marea. Mi absurda idea de tirarte al agua. Nunca sabrás que las orillas de la playa eran tú, mi mar. Un sofa.Arena en nuestros cuerpos. Un 7 de Julio. Un secreto, o diez. , una vida que nos cambiaba, besos, confidencias. Qué bonita era tu risa, puñetero. Un "te quiero" que te puse en el cristal sin que te dieras cuenta. Una historia que me estremece. "No dejaré que te pase nada". Nuestros cuerpos a la luz de una bombilla, un vaivén dentro de mi, o diez, una pausa, un te quiero que me debías de hace mucho, la concupiscencia calándonos hasta los huesos, y esa cocina hecha un desastre, ese colchón en el suelo, ese baile que te hice, esa mano en mi cadera, o esa canción que te susurraba al oído mientras dormitabas. Pero sobre todo, tú, tú y yo.Un miedo, un mundo que se desmorona cuando se oyen las pisadas de los demás. Me hace daño verte así, tan temeroso, esperando un final inevitable. El dolor de tu dolor, la impotencia. "Estaré contigo hasta el final". Pero el final llegó al principio. Y su adiós fue el mio. Lágrimas de un tren hacia el norte. Eso el no lo sabe. No estaba mirando. Y me mantuve en estado latente hasta que el dijo "basta". Entonces nos dedicamos a cambiar cromos de amor imposible. Son tan grandes las barreras, o es tan pequeño el amor. Y nunca me acuerdo de olvidar las cosas, por eso me voy siempre a aquello que nunca he olvidado. Supongo que tú, sobre todo, tú. Un sueño.Mi sueño.Un reencuentro. Dos situaciones, un mismo pasado, un mismo sentimiento que no se va, el muy cabrón. Y charlas, confidencias, perdones, un conato de atracción, o dos. Y un Lambrusco y la pasta con tomate que no se cocinar, y de segundo, ya sabías lo que toca: besos, y caricias, tu humedad, tu deseo, tu miedo. El tiempo que se vuelve a parar, a nuestro antojo. Y mil ilusiones, mis cuentos, Tomas y
Carmen, aquel laberinto. Y todo fue empaquetado en un equipaje de un tren con destino a nosotros que se debió extraviar. Un adiós, una visita sorpresa, frialdad inesperada. Y sobre todo, nada.Y desde entonces que vago por el mundo de lo pragmático, un mundo paralelo en el que todo se desarrolla en tercera persona. Ahora encontré la suficiente suficiencia como para mantenerme muerta, aunque a veces tengo pesadillas en las que sueño que me vuelve la vida. Y me divierte absorber los últimos alientos de las personas, experimentar con sus pensamientos y con sus sueños, buscando equilibrar mi propia balanza y redimirme de haber pasado ese tiempo en el que lo había todo, o igual no había nada, simplemente unos recuerdos contradictorios, que me hacen ser incrédula cuando me dices que soy la persona a la que más has amado, porque supongo que el amor es más constante que eso, que si es verdadero, nada puede hacer de barrera ante el. Y ahora de eso quisiste que sólo quedaran los recuerdos: los besos, las caricias, esos cuentos a medias, la risa contagiosa, el sexo más dulce que has probado, la mirada con la que nos decíamos todo sin palabras, las charlas, los deseos, los planes de un futuro que nunca ha llegado, y sobre todo, sobre todo, tú.

<< Home